Requerir que las operaciones de las empresas existentes y futuras implementen un plan de compras ambientalmente responsable. Ejemplos de compras ambientalmente responsables incluyen, entre otros, la compra de productos fabricados con materiales reciclados o con empaques sostenibles; la compra de papel reciclado posconsumo, toallas de papel y papelería; la compra y abastecimiento de cocinas comunitarias con vajilla y cubiertos reutilizables; la selección de productos de limpieza sostenibles; la compra de productos de restaurantes, granjas o ranchos que obtengan insumos o mercancías de lugares que aplican prácticas de conservación del suelo; y arrendar equipos de fabricantes que reciclen los componentes al final de su vida útil.